domingo, 12 de abril de 2015

SABERES COLECTIVOS

 
 
-        SABERES COLECTIVOS -
“donde SABER compartir es un privilegio”
 
 
 
Editorial
Tema de análisis.-
         “Que simboliza la expresión artística del Hombre”
   
      
         Planteamiento.-
         La evolución cultural de la humanidad reconoce maravillas entre sus propias creaciones y entre ellas las así denominadas siete maravillas del mundo antiguo, conjunto de obras arquitectónicas y escultóricas que los helenos, especialmente los del período helenístico, consideraban dignas de ser visitadas para regocijo y admiración. A lo largo del tiempo distintos autores confeccionaron distintos listados, pero el definitivo no se fijó hasta que el pintor alemán Maerten van Heemskrerck realizó en el siglo XVI siete cuadros representando a la Gran Pirámide de Giza construida por los egipcios de la Cuarta Dinastía, los Jardines Colgantes de Babilonia ordenados por Nabucodonosor II, El templo de Artemisa en Éfeso, la Estatua de Zeus en Olimpia esculpida por Fidias, la tumba del rey persa Mausolo en Halicarnaso, el Coloso de Rodas y el nunca bien ponderado Faro de Alejandría, erigido por la dinastía de los Ptolomeos.
El nombre de "maravillas" proviene de un error en la traducción del griego, sería más correcta la expresión "cosas que ver", y eran estatuas, edificios o incluso ciudades. No se consideraba digna de visitar ningún paraje natural, por bello que fuera.
Podemos apreciar que se trata de obras de arquitectura y escultura, las cuales por ser de piedra contaron con mejores resultados para permanecer en el tiempo, que sus hermanas la música, la danza, la literatura e incluso la pintura.
Un análisis más riguroso diría que la única sobreviviente lo es gracias a la simplicidad de su diseño y su forma geométrica indeformable.
Pero lo que pocos dicen es que se trata de obras del hombre dedicadas a la anhelada “vida eterna” o “deidades” correlacionado con el “esparcimiento y deleite de la propia vida”, entre ellas solo una tuvo un fin práctico y útil para la cultura y el desarrollo económico y social de su época. El FARO de ALEJANDRÍA.
 
Expresión
            Simbólica.-
         El ARTE que se concreta solo a siete formas reconocidas por la vanguardia cultural mundial, sin reparo de la opinión ni la crítica del receptor humano, se plasma hoy en sus dos principales y más populares formas que son la arquitectura y la música.
         Siempre buscando una identidad que represente su era y su ser, por ser estas una sed insatisfecha, que grita desesperada por hacerse escuchar.
           
Artística.-
El mundo gira y lo que alguna vez fue la gloria de la pintura hoy lo hereda la música. Lo triste es el olvido en el que ha caído la literatura, nunca más ni mejor valorada por el idioma escrito desde la invención de la imprenta de Gutenberg.
Y no me refiero a su propio desarrollo, sino al uso de este para nutrir diálogos y argumentos de letras en canciones y puestas en escena. Así es, el otrora mester de juglaría es hoy un barato juego de palabras sin inscripción.
 
 
Contrapunto.-
La necesaria existencia del arte popular vive su gloria hoy, ante la rienda suelta del interés comercial y la codicia de productores y empresarios, que dicho sea de paso son solo herederos del arte de producir ARTE sin conocimiento de la esencia que debe guardar la veta del  éxito.
 
 
Color
         Universal.-
         Sin embargo gracias a que el hombre aún se mueve en sociedad y esta tiene su célula en la familia, que perdura solo por un instante cósmico, es suficiente para impregnar al artista de alma corazón y vida, según lo reza la propia canción popular.  
           
 
         Específico.-
         Es imposible considerar ser artista sin tener sensibilidad  ante el descarnado y criminal trato que se recibe por el decadente sistema que nosotros mismos nos merecemos. Sin embargo como expresión de una eterna protesta anti mundial, solo se muestran descabelladas letras en canciones que lejos de sensibilizar al menos el erotismo, expresan un total desinterés por toda forma de orden y cordura.
         Y se ve en todos los foros de gala y de barrio… personajes en paños menores, exposición de torsos e insinuación descarada de acciones grotescas, que no nutren precisamente la libido, la sensualidad o el deseo.
         Digámoslo claro: el sexo es eso y la sensualidad es otra cosa. Y solo en uno de los dos hay arte. En el otro solo se descansan los genitales.
             
 
         Artesanal.-
         Pero volviendo al tema, “que simboliza la expresión artística del hombre”, diré luego de analizar la decadente muestra contemporánea que vivimos:
         En el Planear Hacer Ejecutar y Actuar, siempre habrá una materia prima que no solo es el alimento de este proceso, sino dicho ya en otro programa, es ese estado de satisfacción en la búsqueda de la felicidad anhelada en el futuro más inmediato, para así permanecer como un estado de conciencia y de vida.
         En donde queremos estar y con qué alimentamos nuestras letras de canciones y argumentos de películas, que por cierto es el cine el séptimo Arte por excelencia al reunir en un efímero resultado a todas las demás expresiones.
           
 
Valor
            Intrínseco.-
         Dijimos ya que el hombre de todos los tiempos incluso el contemporáneo, al que nos jactamos pertenecer, solo visualiza su propia sed de permanencia para así poder desperdiciar su tiempo en la banalidad más expedita.
           
         De Vida.-
         Dicho de otra forma rasca entre sus curiosidades la fe en una vida eterna para no ocuparse de trabajar en un presente árido y efímero. La creencia de un ser supremo, le da la fuerza para esperar la caída del maná. Pero su cinismo e incultura al despreciar la historia le hacen recurrir a la experiencia de olvido y el despojo por mediocridad. 
             
 
         Prospectivo.-
         En tanto no sea una expresión artística abigarrada de ángeles y serafines, me parece que al menos sí, el hombre artista debería buscar en sus entrañas a su conciencia, una beta de serenidad humana que le permita abrir fuentes de inspiración incluso divinas. Es decir, el posicionamiento prospectivo del arte debe al menos considerar el respeto por su propio medio natural, por su origen aun cuando este sea desconocido. Y si el caso fuera que ya es conocido el origen del hombre así como el de las especies, pues que mejor que abrir la cantera para ensalzar el regocijo por sabernos raza humana.   
           
 
            Agregado.-
         Que mejor que nosotros para heredar la tierra de todos los tiempos. Que mejor que usted para recibir la producción artística del hombre inspirado con las mejores betas y los mejores momentos de gloria y satisfacción. Que mejor que contar con los medios más tecnológicos y sofisticados de la era de la conquista espacial.
         Porque entonces con conformarnos con la miseria y basura producto de la codicia comercial de empresarios adictos a chuparse el dedo.
         Así es amable auditorio y gentil grupo radio escucha, la producción artística al menos de México es bastante pobre, al menos en lo que a música se refiere, y en cuanto a otras artes reconozco belleza y pulcritud en creaciones expuestas, sin embargo no veo el reflejo del alma social que es la razón de este programa.
         Ese arte popular solo explotado para beneficio y no para el júbilo del oficio, ese saber colectivo, ese hombre de a pié descendiente de los siempre dueños de esta tierra mancillada, necesita su propia expresión.
         Pueblo de México, raza de hombres y mujeres que se yerguen y se rifan por un hijo o por un padre. Donde quieres estar hoy y donde estarás mañana. De que estas hecho. Que te nutre. Que te mueve.
         ¿Es acaso que te mueve un televisor? No creo por eso llamo tu atención en este programa, para revisar la materia prima de tu fuente de inspiración en la creatividad artística de México.

martes, 7 de abril de 2015

SABERES COLECTIVOS




- SABERES COLECTIVOS -
“donde SABER compartir es un privilegio”
 
         “Los valores más importantes de tu vida”
 
Y bueno para dar inicio a nuestro programa de hoy les diré que en la experiencia del dar hay un ingrediente importante y que todos ustedes conocen, me refiero a los VALORES, ¿y que son estos?
Todos de alguna manera los manejamos y los concebimos primero como algo nuestro que forma parte de nuestra personalidad y de los cuales nos jactamos pero pocas veces practicamos. Los valores son el grado de utilidad o aptitud de las cosas, para satisfacer las necesidades siempre que nos proporcionen bienestar o deleite. Son el alcance del significado o la importancia de una cosa, acción, palabra o frase, que dominamos para influir en nuestra presencia. Y en este sabersinfin hay muchas más y mejores definiciones pero nos quedamos con lo expuesto.
Aquí en este asunto de nuestra personalidad donde los valores le dan forma y donde nosotros permanecemos atentos a su ejercicio y aplicación, quiero resaltar la importancia que tiene la figura dimensional del tiempo. El tiempo la cuarta dimensión y el tema preferido de muchos entre ellos Albert Einstein. Esa medida que observa el movimiento o la estadía de los objetos animados, vivos o inertes. Y habiendo todo un tema a desarrollar en referencia al tiempo, en esta ocasión solo hablaremos de su más elemental subdivisión: pasado, presente y futuro. En donde a groso modo el pasado ya no existe, el futuro aún no llega y solo nos quedamos para este programa con el PRESENTE. Este pequeño lapso que nos permite recapacitar, concientizar, razonar, observar, disfrutar, actuar y proyectar una intensión en el día a día, bajo el amparo claro está de la libertad.
Así es, el presente es ese breve suspiro en continua acción, sobre el que podemos experimentar la vida con todo su color y calidez. Es el centro y control de mando a donde arriba el conocimiento cultural de nuestra existencia, gracias a la cual podemos valorar al pasado. Es aquí en el presente donde trabajamos el plan de vida y la razón existencial del futuro que deseamos, ese placentero lugar a donde nos dirigimos y a donde queremos estar en un permanente gozo en presente. Y al resultado de ese esfuerzo consciente aquí y solo hoy le llamaremos futuro.
 
Por ello, hablar en prospectiva sobre nuestra vida como personas, en el ejercicio de nuestro oficio, no podemos actuar en consecuencia sin saber que hace falta tener valores definidos y activos.
          Planteamiento.-
         Quiero hacer patente, antes de adentrarnos al mundo de los valores, la necesidad de experimentar el fenómeno de la TRANSFORMACIÓN en nuestra vida diaria y profesional. Y para ello primero los invito a considerar si se sienten felices y satisfechos o si desean cambiar o mejorar algo en su vida. Si reconocen estar insatisfechos y desean cambiar para bien algo, lo primero será estar dispuestos a vencer el miedo al cambio y así poner a funcionar a favor de ustedes a su cerebro, y esto gracias a la neurociencia y a la física cuántica.
            Así es, cada una de las funciones especializadas y de los diversos aspectos de nuestro sistema nervioso, bajo el control de la totalidad de posibilidades con que cuenta nuestra mente, al momento de trabajar con nuestro propio acervo cultural, es ni más ni menos que el secreto para establecer un cambio que derive en la transformación de nuestra vida y de nuestra personalidad, que hará de nuestro presente el campo de cultivo ideal, para diseñar nuestro futuro en términos de éxito y de satisfacción.
            Esto es una transformación que solo podrá darse entrando a nuestro cerebro y en sí, a nuestros pensamientos. Mismos que habrá que reconocerlos como prehistóricos para así poder crear una realidad nueva. Es decir habrá que eliminar los programas viejos, no por malos sino por obsoletos, pues además de que no nos brindan satisfacción según lo hemos reconocido, lo único que hacen es limitar nuestro propio desarrollo.
            Aquí cabe alertar sobre el acervo cultural que se origina del conocimiento y de la información con que alimentamos nuestro cerebro, y decir que no solo se trata de obtener información, esta sobra en bibliografía y más aún hoy gracias a internet. Se trata de ejercer, practicar, actuar y hacer, tal como reza el dicho popular: “no lo digas… hazlo”.
            Lo anterior se debe manifestar por resultados; de personas que lo han hecho podemos enunciar a mujeres que no podían quedar embarazadas de momento lo logran, personas que no podían bajar de peso de momento comienzan a adelgazar, y así otros casos como falta de dinero, relaciones de pareja, círculos cerrados, etc., de momento empiezan a resolver a favor, gracias a que empezamos a controlar el mundo de posibilidades que se abren en nuestra mente, siempre gracias a ser objeto de un profundo deseo de transformación.
            Todo gracias a la ejecución de nuevos programas diseñados para cada uno de nosotros con la misma información.
            Así es conservar nuestro conocimiento incluso ancestral pero hacerlo correr con nuevos programas, cual procesador matemático. De lo contrario es permanecer en una situación, la cual hemos hecho huésped desde la niñez y por ello no percibimos su influencia dada la costumbre de actuar siempre igual. Que poco nos ayuda actualmente a desarrollarnos en salud, en finanzas y en nuestras relaciones sociales y afectivas.
            Reitero sobre alertar nuestra conciencia, para no caer en la ingenua creencia de que todo podrá ser solo gracias a enriquecimiento de nuestra información y conocimiento. No, eso solo incrementará nuestros datos duros, pero no influirá en experimentar una transformación, en tanto no cambiemos los programas que ordenen dicho acervo. Hará falta tener inspiración y ponerse en modo de acción para poner al cerebro a funcionar a favor de nosotros.
            Por ejemplo: hablemos de mí, yo tengo un problema en mi vida y ese problema se llama “no soy tan bueno como debería ser”.
Expresión
           Simbólica.-
Representará vital para nuestra transformación, el manejo y control de valores que no solo podamos enumerar en una interminable lista informativa. Significa que el nuevo programa que ejecutemos en nuestro cerebro, tiene sus extensiones de aplicación directamente ligadas a valores.
Artística.-
El diseño inmerso en un género definido por cada programa, es una expresión producto de los sentimientos, y estos son ese futuro a donde queremos estar más pronto que tarde, en esa anhelada satisfacción de nuestra vida. El sentir que no se concibe en el cerebro sino en el corazón, encuentra su realidad cada vez que actuamos en consecuencia.
Contrapunto.-
La suma del deseo razonado es en si el actuar del corazón en un vehículo de vanguardia llamado cerebro, gracias a los nuevos programas alimentados por valores regenerados y vigentes para nosotros.   
 
Color
            Universal.-
            Será siempre una constante de satisfacción y de sentimiento de éxito, al estar en el camino correcto, pensado, diseñado y puesto en marcha por un concepto de prospectiva, del cual solo nosotros ahora si seremos responsables. La felicidad será una experiencia de estado activo y no de anhelo frustrado.
             Específico.-
            Dependerá de donde queremos estar desde hoy mismo, es decir un futuro inmediato y no un futuro inalcanzable. Es aprovechar la fuerza del cerebro que tenemos y elevar su potencial. Esto es un conocimiento particular que no se muestra en la escuela ni con los padres, pues en ambos casos se trata de personalidad de origen. Aquí es deseo consiente y crítico en la dirección acertada.   
            Artesanal.-
            Esta será una condición individual de interpretación de todos y cada uno de los conceptos que intervendrán en la transformación de nuestra calidad de vida, simplemente por algo mejor, y con ello no se califica como vidas sin calidad, por el contrario, gracias a la existencia de calidad en cada experiencia de vida, es que se puede concebir una mejora y hacer de esta algo constante.
Valor
            Intrínseco.-
            Es concepto será el mismo que tomamos como conocimiento para ser almacenado, procesado y puesto en acción, para así trabajar en la consecución de nuestra personal satisfacción.
             De Vida.-
            Y así en la experiencia de  cambio de pensamiento e idea en nuestro cerebro, será como habremos de alcanzar la felicidad. Hacer en si una transformación profunda. No de un simple cambio sino de un cambio simple. Querer y hacer. 
             Prospectivo.-
            Los nuevos programas deben ser insertados más allá de la adquisición de solo nueva información. Saber que existe el bien y el mal, implica que nuestro cerebro deberá desear estar del lado correcto. Y esto solo puede ser gracias a que el mal “estar” tiene sus propios límites y fronteras, pero los vicios y la influencia de intereses ajenos a nuestro propio diseño, nos tienen cautivos de modo consciente e inconsciente. Debemos captar la nueva forma de interpretar toda la información que conocemos y así lograr un desarrollo personal.
               Agregado.-
            Conscientes que nuestros nuevos programas, los alimentaremos recordando lo que leemos, lo que oímos, lo que vemos y lo que hacemos. Siendo este último el más importante. Pasar de los normal y ordinario al estado de lo extraordinario producto de lo que se pretende ahora. Alcanzar el estado de la transformación proviene del interior, de la energía invertida en ello. Saber que si volvemos a fallar, también podremos siempre volver a tomar el camino correcto. El cerebro siempre sabrá transformarse toda la vida, como algo constante, siempre y cuando ese comando esté incluido en los nuevos programas.
            Borrar los pretextos y muletillas a los cuales nos aferramos por miedo al cambio, cuando no se vive en la voluntad libre valga la redundancia.
            Por millones de años el cerebro ha evolucionado de tal forma que, hoy se concibe en tres partes, la primera nos ayuda en términos de protección y salvamento que conocemos como instinto pero que definitivamente nos ancla al no cambio dado el grado de confort en que podamos estar. Otra parte es el cerebro emocional, que razona todo lo nuevo que critica y analiza todas las opciones al momento de un cambio pero inclinándonos a la duda. Por último tenemos el Neo córtex, que es el cerebro ávido de lo nuevo pero al que no hemos dado la oportunidad de actuar porque seguimos en el origen de los anteriores.
            Los tres son nuestros, son buenos y son indispensables, solo que es hora de elegir un nuevo gobernados entre ellos. Es decir llegó la hora del cambio y la transformación, poner a gobernar nuestras vidas por el cerebro Neo Córtex y simplemente poner a trabajar a los otros dos para así experimentar una realidad positiva, que lejos de bloquear nuestra acción proactiva, nos haga desarrollar ese diseño de vida futura.
            Siempre el universo podrá ser amigo o enemigo, el secreto es saber de que lado queremos estar para recibir los beneficios.
Para iniciar la transformación primero debemos saber y conocer cuáles son nuestros valores y que es lo más importante en nuestra vida.

 

martes, 31 de marzo de 2015

SABERES COLECTIVOS

 
-        SABERES COLECTIVOS -
“Vive el privilegio de compartir el SABER”
 
 
          “Los saberes colectivos”
 
 
Y que son los saberes colectivos
Toca a su servidor hablar de un tema que se gesta por el hombre en el día a día, pero que por verlo como la naturaleza de nuestro propio respirar no nos percatamos de la importancia que puede alcanzar en su desarrollo, por ello y por la relevancia que representa para los poblanos y para la humanidad en general: la creación, transmisión generacional, conservación, difusión y protección del patrimonio cultural y natural del hombre, es preciso no sólo dejar asentado este derecho en la Ley de Cultura de un Estado, sino elevarlo a la categoría de Garantía Constitucional.
 
Me refiero a nuestro tema “los saberes colectivos” que no son otra cosa que lo que sabemos tú, yo y cada uno en la actividad individual y colectiva. Ese grado de cultura que nos hace distinguir, esa habilidad y destreza que poseemos, esa competencia necesaria para la vida, esa herencia generacional legado de nuestra raza, labrada así por nuestra propia historia. Los saberes colectivos son todo lo que es y lo que sabemos de nuestra tierra, de nuestro campo, de nuestra ciudad, que nacen en todos los hogares, aun desde la cuna humilde o cuando esta incluso no exista. Los saberes colectivos nos dan identidad y forjan el carácter de nuestra propia personalidad sin reparar en la copia burda e impuesta por modelos extranjeros. Los saberes colectivos implican la construcción propia del conocimiento humano pertinente a su cultura y a su grado de influencia. Los saberes colectivos son todo lo que consideramos propio, de nuestra tierra, de nuestra raza, y porque no decirlo de nuestro espíritu de nación que hoy forjamos. Son tradición ancestral, son formación de vida, son identidad nacional, son la razón del respeto y la causa de nuestro actuar responsable que nos permite vivir en sociedad y ser ciudadanos del mundo.
 
            La amenaza de destrucción del patrimonio natural y cultural es vigente y no solo por un efecto planificado, como en los tristemente célebres casos acontecidos durante la conquista de México, sino que más triste aún resulta, el olvido y el desplazamiento que se vive con la tecnología, como en el particular caso de los teléfonos tipo Smartphone, que desplazan a diestra y siniestra toda herramienta de producción en el campo mexicano y en la juventud de nuestro México.
  
            Existen tratados sobre los saberes pero refieren tan solo a las culturas indígenas y regionales dejando fuera al hombre de ciudad. Es decir no existe tratado alguno que verse sobre el saber colectivo de los pueblos, donde la estructura social se forma por su parte indígena y por su población civil en su conjunto, o sea por el campo y la ciudad. A la población civil, a los empresarios, a los trabajadores, a las amas de casa, a los estudiantes universitarios, a los profesionistas, a los investigadores, a los inventores, a la gente que se forma en la calle, y a todo hombre creativo, nadie le defiende su saber, sus logros, sus propuestas ni sus aportaciones diarias, en tanto no las patente o las registre como derechos de autor.
 
            Esta debe ser una oportunidad de darnos cuenta de lo que somos, al tiempo de que, no podemos pasar por el siglo XXI como simples observadores de la riqueza cultural labrada por otras generaciones y heredada por casualidad, la nuestra debe dejar una muy onda y profunda huella en la humanidad como aquella que sabe multiplicar el valor de su propio ser. Algo tenemos que poder heredar a las futuras generaciones que sea de autoría propia, aún a la propia creatividad del mexicano tan orgullosa y rica en su versatilidad, no le fincamos ningún valor, no la ubicamos en tiempo y forma, por ende no la hemos utilizado para crecer, pareciera que solo sirve para salir del paso.
 
            En este 2015 con fechas importantes, son tiempos de reflexión y acción, como siempre lo ha hecho la Nación en distintas ocasiones, es tiempo de mostrar que somos un pueblo que se defiende de quienes atentan nuestra tranquilidad, que la historia nos hereda, demandando su defensa dignamente. 
 
Transformemos el mundo con lo que hacemos todos los días, el presente es más que una simple consecuencia unidireccional del ayer.  La utopía es la visión colectiva de futuro que imprime rumbo, vigor y profundidad a los pueblos, cuando las mujeres y hombres trascienden las inercias de la cotidianidad y se hacen realidad acontecimientos inéditos que son capaces de dar a luz nuevas naciones. Por ello un acuerdo colectivo ubicado con el interés común es la gran demanda. Trabajar por alcanzar la utopía par, ante las miradas incrédulas, personajes cuya grandeza radica en permanecer de pie mientras el resto vive de rodillas.
 
La esclavitud se muestra con nuevos rostros: el tráfico de influencias, de personas, el genocidio ecológico, las y los presos de conciencia, las vulneraciones a la confidencialidad de los datos personales, las causas que motivan a soportar  las leyes racistas, la entrega paulatina del país a los nuevos conquistadores, la perdida de la congruencia entre los principios, el discurso y la acción. Los poblanos tenemos la oportunidad histórica de construir un valor que heredar, Puebla debe y puede ser, ciudad en la que sus calles, su gente, sus edificios, las conversaciones, los encuentros, la arquitectura, la cromática, la tecnología, todo tenga una clara intención de  educación para la libertad.  Debemos dar curso a nuestros ideales y ocuparnos en ello. Mantengamos el ideal que impulsó a otros hombres: la fraternidad que nos hará competentes para afrontar los tiempos difíciles por los cambios climáticos;  por el ambiente tenso que se respira en algunas ciudades de nuestra patria y la enorme dificultad que representa para algunas mujeres y hombres el autogobierno y el gobierno de su hogar,  que es por donde comienza la grandeza del país. En cada municipio poblano existen razones para sentirnos orgullosos de nuestra historia, pero también, para no desistir de la búsqueda por la igualdad y cumplimiento de los derechos elementales.
 
            La libertad para México se muestra en la comprensión del concepto de independencia de país, nuestra conciencia para liberarnos del conformismo y la indolencia, es ante la gracia natural que el hombre posee por saber, es nuestro vínculo para evolucionar.
 
         Planteamiento
         Con la aparición de la conciencia en los seres primitivos de la evolución del hombre, nacieron los saberes que le permitieron trabajar y lograr avances sin perder el fruto ancestral de su experiencia. Dijera Pablo Neruda "Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan."  Ya desde entonces nos manejamos por el aprovechamiento de la experimentación y atendemos a todo mientras sea en la búsqueda de nuestro confort y de la paz.
Ya las artes existían y sirvieron para cimentar las civilizaciones y los grandes imperios, incluso a partir del nacimiento de la historia definida por la escritura, vio la humanidad un cúmulo de saberes plasmados y atesorados en una de las majestuosas maravillas del mundo antiguo, la mejor y la más útil seguida por el propio Faro, La Biblioteca de Alejandría. Ahí celosamente el acervo cultural no sólo de Egipto, sino del Mundo hasta entonces conocido, guardó el saber milenario que les había dado su lugar en la cumbre del poder.
Sin embargo esto mismo nos muestra cómo se hace necesaria la prueba del tiempo para dar valor al conocimiento. Son la experiencia y el uso adecuado a los tiempos y al contexto lo que genera el aprecio por saber y dominar las distintas disciplinas.
Hoy, cuando un título de licenciatura universitario no basta en el desarrollo de habilidades, cuando la sociedad exige la prestación de un servicio competente, cuando destacar es una forma de vida; nos resulta impensable que la clave del éxito se encuentre en la originalidad, en ese pensamiento brillante unilateral que emana de la mente creadora, del artista, del voluntario, de la actitud proactiva y de la alimentación inspiradora. Es así como un proyecto estructurado con idea cobra su factura en el ejercicio del dar. Dar información para construir el conocimiento, dar oportunidad al pensamiento crítico, dar paso a la experiencia, dar y brindar bienestar es el motor social. Y cuando esto llega se abre una llamada de atención para compartir un don. Siempre ha existido pero se nos presenta como esencia del concepto de aldea global: LOS SABERES COLECTIVOS, esos saberes adquiridos por los años de experiencia empírica o científica, adquiridos por la herencia cultural generacional, adquirida y adaptada al contexto del hombre de distintas latitudes, y adquiridos también por la necesidad, nos son hoy familiares aun cuando nunca hallamos reparado en ello.
Resulta que mientras los derechos de autor, las patentes, las denominaciones de origen, el patrimonio cultural y natural, así como las licencias públicas, cuentan con el reconocimiento y respeto de los pueblos, el resto del quehacer social, que es incluso más grande y vasto, no figura en la conciencia de las cartas con que se rigen los países. Sí, y con ello sobre viene la injusticia del plagio y del abuso. Cómo defender ahora la imagen religiosa de la Virgen de Guadalupe, el mexcal de Tequila Jalisco, el himno nacional mexicano o incluso el propio taco y los chiles poblanos; sólo así: con conciencia de que nos desarrollamos inmersos en saberes colectivos mundiales y que en ellos va la aceptación del origen regional, como la célula de aquella anhelada aldea global. Por lo anterior debe quedar claro que los saberes colectivos comprenden no solo el conocimiento ecológico tradicional; ni del mal llamado, parcial y segregado conocimiento tradicional indígena de enorme resonancia no sólo para la academia, sino también para el resto de los actores sociales e institucionales.
 
             Simbolismo
 Representan la realidad vigente del conocimiento acumulado por la experiencia generacional y el manejo de este como herramienta, ante el ejercicio y la práctica de vida, que en orden sucesivo o alternativo en tópicos diversos, puedan suceder como prósperos o adversos al desarrollo del hombre.
 
Arte
Nunca mejor aplicado el término “artístico” en algo que en sí es inspiración racional y sentimental del hombre, que en aras de resolver contratiempos del quehacer en la experiencia de vida, se presenta como la opción de solución más recomendable para calificar.
Transmitido de generación en generación, primero el conocimiento tradicional  de las culturas de origen, después el conocimiento tradicional mestizo, pasando de lo empírico a lo científico y experimental; los saberes colectivos hoy día no solo son el saber cómo hacer o entender las cosas de la mejor manera posible, también es un acervo que va de lo tangible a lo intangible, de lo material a lo inmaterial, de lo racional a lo espiritual, de lo natural a lo artificial, incluso de lo terrestre a lo extraterrestre.
Los saberes colectivos son lo que se por acervo cognitivo, lo que tengo por inventario material y natural, lo que aprecio del presente y pasado, así como de la calidad de un posicionamiento prospectivo. Los saberes colectivos son el plus aunado a la llamada cultura universal.
 
Contrapunto
            En materia de sabiduría la autoría de los saberes se determina por: patentes, registros, derechos de autor, marcas registradas, denominación de origen,  propiedad notarial e incluso la defensa propia. Sin embargo el acervo cultural de un mundo globalizado es tan basto, que todo ese esfuerzo documental no representa mayoría para millones de cosas que hay que saber en el día a día, cómo el simple hecho de salvar una locomotora llamada “la bestia” y herrarse hasta por meses para alcanzar un sueño.
            Por ello existe siempre latente la necesidad de proteger los saberes colectivos ante el plagio, el hurto, el despojo, la injusticia, el abuso, y la ignorancia entre otros actores -que por cierto son parte también de la cotidianeidad humana ante lo que debemos ser más los entendidos del tema y dominar-.
Así, pretender es una acción que queda corta ante la necesidad de avanzar lo que en los hechos la legislación política ha realizado: las leyes en materia de cultura ya contemplan la protección del patrimonio cultural. Pero la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos no estipulan como garantía de los mexicanos la protección, conservación, difusión y transmisión del patrimonio natural y cultural de nuestra nación.
 
          Universal
            Aquí los elementos y sus características de todas las culturas en continua expansión parecen no alcanzar serenidad para su estudio estadístico, es decir “si todos los días se aprende algo nuevo” de igual forma todos los días se desarrolla una nueva forma, una nueva manera, un nuevo sabor, un nuevo color en tono distinto o al menos particular. Porque si bien nada es nuevo bajo el sol… también ya nada es igual que antes ni tampoco usamos todos, el mismo modo de matar pulgas.
 
           Específico
            De ahí que un color específico solo puede ser el mismo bajo las mismas condiciones de luz, de pigmentación, de exposición al tiempo, de juventud en la mirada y quizá en el grado de inclinación. Hay incluso un catálogo Pantone del Color con más de 8321 en exhibición, más otro tanto igual al momento de la igualación por cada fabricante de impresos o proveedor de pinturas y así sucesivamente. Así que con unas gotas más de negro o de blanco puedo yo hacer mis propias creaciones adicionándolas al acervo de los saberes colectivos.
 
           Artesanal
            Ahora bien si se trata de producción artesanal, los saberes colectivos podrán seguirse por instrucciones verbales más que escritas, sin embargo en cada ocasión y por cada individuo habrá siempre la impresión del llamado “sello personal”. No obstante a ello, permanecerán las formas estructurales que identifican al hecho o ejercicio del objeto artesanal, por lo que un saber colectivo siempre será identificado como tal y se distinguirá por su capacidad y funcionamiento.
 
          Valor Intrínseco
            De ahí que percatarse de la existencia de los saberes colectivos como herramientas de uso cotidiano, doméstico, artesanal o cultural; es parte de nuestra seguridad en el propio andar, en la confianza de cruzar la calle ante el respeto de las normas de civilidad y así en consecuencia con todo nuestro desenvolvimiento social y familiar, incluso en nuestro trato con los distintos ejemplares del reino animal, vegetal y mineral. Hay cosas que son o poseen un valor “per se”, mismo que identificamos a un nivel mecánico reflejo o dicho de otra forma, lo apreciamos de manera inconsciente al ser parte cultural de nuestra existencia. Es la identidad cultural que da origen a las civilizaciones y por ello a ojos cerrados se podría saber cuándo nos encontramos caminando por los Campos Elíseos de Paris, cuando estamos en la Plaza de la Constitución en la Ciudad de México y cuando nos vemos envueltos por el bullicio comercial del Gran Bazar en Marruecos.
 
           De Vida
            Hacer de nuestros usos y costumbres un hábito de buena civilidad, percibiendo en cada acción el transcurrir del tiempo para nuestros movimientos, sin reparo en identificar cuáles son por reflejo mecánico o bien cuales son producto del raciocinio ante la casuística en el acomodo de nuestras variantes de vida, nos hace poseedores de una identidad experimental que nos caracteriza como expertos técnicos dominantes de cualquier oficio. 
 
           Visión Prospectiva
            Por ello es de vital importancia socializar el concepto de los Saberes Colectivos, haciéndolos propios identificando su dominio y aceptación como suma de valor y aprecio, dado que somos lo que somos y en automático seremos lo que hoy dispongamos ser. Esto es base fundamental para la construcción de las naciones. Ellas sin el aprecio que a cada momento de observación experimental consciente o inconsciente le puedan dar a su forma de vida, no podrían poseer el éxito deseado ni alcanzar el estado de felicidad, que solo se logra estando en el camino pensado.
 
             Valor Agregado
            Si a esto de lograr una vida con personalidad identificada con nosotros mismos y nuestros propios recursos, le aunamos el hecho de producir actividades y elementos que alcancen un valor remunerativo al cambio, no solo se brinda una llamada de atención hacia nuestra célula social, sino también se gana en prestigio y reconocimiento por cada aportación, en tanto las demás células de todos los demás órganos o naciones que forman la gran aldea global, hagan lo propio. Es decir que el grano de arena con que estemos dispuestos a participar aportándolo en ese concepto del dar, es lo que nos dará calidad de hombres y mujeres para nacer y crecer en el día a día.
            Por lo anterior y recordando al recientemente festejado Benemérito de las Américas, quien en ese dar nos mostró la importancia de respetar el derecho ajeno para vivir en paz, se hace necesario proteger el respeto que merecen todos y cada uno de los saberes colectivos, los de ustedes y los míos propios. Y en ese sentido felicito la labor del Dr. Abel Pérez Rojas, Director de Sabersinfin.com, quien en un acto altruista de ese dar a la humanidad y por lo pronto a la ciudadanía poblana, en un acto de conciencia civil, hizo posible el reconocimiento de los saberes colectivos para que estos fueran considerados y protegidos por la propia Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Puebla, al elevarlos a grado de ley.
¡Que haya más conocimiento que compartir en este dar del saber!, que hará de la civilización contemporánea una brillante huella para la historia universal.